domingo, 8 de junio de 2008

Coincidencia o preparación?

Cuando fui diagnosticada con cáncer, puedo decir que de alguna manera sabía a lo que me iba a enfrentar, mis padres me lo habían hecho ver desde niña.

Desde hacía muchos años atrás cuando era niña, mis padres se involucraron en una asociación de apoyo a niños con leucemia llamada PILAC (Protección al Infante con Leucemia A.C.) y varias veces acompañé sobre todo a mi mamá a visitar a estos niños y pude ver por lo que estaban pasando, sobre todo en una situación económica muy desfavorable de sus padres que además de lidiar con la propia enfermedad lidiaban con el hecho de ser personas de pueblos cercanos a Guadalajara donde la atención médica no era especializada como para atender un cáncer tan agresivo en los niños como es la leucemia. No menos veces vi a estos niños vomitando, perdiendo el pelo, muy débiles con ganas de jugar en el jardín y no poder. Recuerdo a esos niños que ví en mi propia infancia valientes afrontando la enfermedad.

Años después fui diagnosticada de un linfoma, que en términos médicos podríamos decir que es primo hermano de la laucemia, y como coincidencia (si así lo quieren ver) me fue diagnosticada en primer término por el Dr. Mariscal, fundador y cabeza de PILAC. Sabía que no iba ser fácil, pero también sabía que había esperanza al haber vivido la experiencia de conocer a los niños de PILAC.

2 comentarios:

Medeles dijo...

hola me gusttaría poder ponerme en contactio contigo... a q e-mail te puedo escribir??

Mariana Loza dijo...

hola! me puedes escribir a aprendedelcancer@gmail.com